Tal vez no seremos cazadores de tigres o destructores de bosques enteros, pero si somos responsables de los desechos de nuestros consumos, ¿qué pasa después de que nos sirven a nosotros?¿hay algo más que se pueda hacer?
Los materiales inorgánicos que son aptos para el reciclaje son: papel, cartón, vidrio, plástico, PET y metal. Debemos poseer contenedores separados para cada elemento, o –si no podéis por falta de sitio- pueden dedicar un cesto para todo lo que iréis a reciclar y hacen la clasificación al momento de llevarlo al punto de recolección. Estos materiales deben estar limpios y secos.
Por otra parte debes separar la materia orgánica que se utilizará para formar el famoso “composta” o composta que sirve de abono natural para la tierra de jardines y macetas. Generalmente los residuos orgánicos son restos de alimentos o desechos de jardín (flores, hojas). Para realizar el compost se debe colocar en un contener 10 centímetros de hojas secas, luego se colocan hasta 5 cm de basura orgánica, y así se van alternando las capas. Luego de 6 a 8 semanas la tierra de la composta se ha formado y debes ir sacándola desde el fondo del contenedor.

